Inventar caminos. Apuntes para una reflexión acerca de la relación entre educación y cultura
Al abordar este tema, hay que reconocer que educación y cultura se han vuelto vecinos de difícil convivencia. No es que existan relaciones especialmente conflictivas entre los actores que, de manera específica, se declaran pertenecientes a uno u otro ámbito de acción, sino que todos ellos se mueven en un escenario especialmente ambiguo, en el que los dos conceptos aún no logran acceder a una definición clara, que ponga de manifiesto sus estrechas relaciones de interdependencia.
Por un lado, la educación demasiadas veces, en su formulación y en su práctica, agota su sentido en el concepto primario y restringido de entregar información. Por el otro, existe una confusión generalizada instalada en la sociedad, que homologa el concepto de cultura con el de arte, restándole la mayor parte de su significación de primer y más importante término de referencia del desarrollo humano.
Surgen aquí entonces de inmediato algunas preguntas: ¿Para qué se educa?; ¿Qué es lo que se debe enseñar?; ¿Cuál es la relación que el maestro debería tener con su discípulo?
Al abordar este tema, hay que reconocer que educación y cultura se han vuelto vecinos de difícil convivencia. No es que existan relaciones especialmente conflictivas entre los actores que, de manera específica, se declaran pertenecientes a uno u otro ámbito de acción, sino que todos ellos se mueven en un escenario especialmente ambiguo, en el que los dos conceptos aún no logran acceder a una definición clara, que ponga de manifiesto sus estrechas relaciones de interdependencia.
Por un lado, la educación demasiadas veces, en su formulación y en su práctica, agota su sentido en el concepto primario y restringido de entregar información. Por el otro, existe una confusión generalizada instalada en la sociedad, que homologa el concepto de cultura con el de arte, restándole la mayor parte de su significación de primer y más importante término de referencia del desarrollo humano.
Surgen aquí entonces de inmediato algunas preguntas: ¿Para qué se educa?; ¿Qué es lo que se debe enseñar?; ¿Cuál es la relación que el maestro debería tener con su discípulo?