El sonido
La autora considera la materia física sonido como el elemento clave de la construcción y conocimiento musical afirmando que «el sonido estuvo antes…. de las músicas del hombre».
La propuesta se organiza en Talleres experimentales con niños en un espacio propedéutico como antesala de las clases regulares de música que seguirán durante el año. La observación, el análisis del espacio acústico, ruidos y sonidos del contexto (sala/patio/ calles aledañas, etc.) son las condiciones sine qua non de la existencia de la música para situar luego la música epistemológicamente como lenguaje y contenido cultural. La autora piensa que siendo el sonido un contenido de la asignatura de Física (acústica) las clases de música deberían contar con la coparticipación del profesor/a de Física del colegio y con mayor razón en los Centros de estudio musical profesional, (Conservatorios, Pedagogías, Licenciaturas), con énfasis en acústica.
El plan didáctico de la profesora contempla la consideración del sonido como percepción humana (o animal), lo fisiológico y psicológico del oyente y la participación de lo humano al provocar (junto con mecanismos externos) la estimulación de materiales que vibran: en su ideario un piano sin pianista, una guitarra sin guitarrista equivale a las ‘naturalezas muertas’ del pintor. Luego expone las propiedades o cualidades físicas del sonido (timbre, altura, intensidad, duración, transiente de ataque y corte) Finaliza la unidad proponiendo el neologismo timbrística (conjunto de timbres ) como elemento estructural, estético-musical de la composición u obra sonora, parámetro menos reconocido en la sociedad de oyentes respecto a los más ‘populares’ como melodía, ritmo, armonía, forma. La timbrística, deriva del parámetro físico timbre que se produce en la acción musical principalmente al provenir las sonoridades desde las fuentes indispensables, los instrumentos musicales, entre los cuales, la voz humana.
La autora considera la materia física sonido como el elemento clave de la construcción y conocimiento musical afirmando que «el sonido estuvo antes…. de las músicas del hombre».
La propuesta se organiza en Talleres experimentales con niños en un espacio propedéutico como antesala de las clases regulares de música que seguirán durante el año. La observación, el análisis del espacio acústico, ruidos y sonidos del contexto (sala/patio/ calles aledañas, etc.) son las condiciones sine qua non de la existencia de la música para situar luego la música epistemológicamente como lenguaje y contenido cultural. La autora piensa que siendo el sonido un contenido de la asignatura de Física (acústica) las clases de música deberían contar con la coparticipación del profesor/a de Física del colegio y con mayor razón en los Centros de estudio musical profesional, (Conservatorios, Pedagogías, Licenciaturas), con énfasis en acústica.
El plan didáctico de la profesora contempla la consideración del sonido como percepción humana (o animal), lo fisiológico y psicológico del oyente y la participación de lo humano al provocar (junto con mecanismos externos) la estimulación de materiales que vibran: en su ideario un piano sin pianista, una guitarra sin guitarrista equivale a las ‘naturalezas muertas’ del pintor. Luego expone las propiedades o cualidades físicas del sonido (timbre, altura, intensidad, duración, transiente de ataque y corte) Finaliza la unidad proponiendo el neologismo timbrística (conjunto de timbres ) como elemento estructural, estético-musical de la composición u obra sonora, parámetro menos reconocido en la sociedad de oyentes respecto a los más ‘populares’ como melodía, ritmo, armonía, forma. La timbrística, deriva del parámetro físico timbre que se produce en la acción musical principalmente al provenir las sonoridades desde las fuentes indispensables, los instrumentos musicales, entre los cuales, la voz humana.
Ver documentos
Para previsualizar los documentos has click sobre el título.